miércoles, 12 de octubre de 2011

Hispanidad

 
 
Hoy, 12 de octubre, después de muchos años de cultivar una maravilla tradición, "media Zaragoza" se viste con el traje regional para honrar a la Virgen del Pilar, con una ofrenda de flores, y de cantos, de jotas. La otra media miramos con admiración a la otra mitad.
 
Al tiempo, los residentes en la ciudad, desde sus casas regionales, o nacionales, se unen a la ofrenda con sus trajes típicos, incluso japoneses y filipinos. Los católicos honran a su Madre, y ella nos mira y nos sonríe, bendiciendo a todos los habitantes de Zaragoza.
 
El espectáculo, lleno de ternura, es digno de vivirse. Pero eso no se acaba aquí: la ofrenda de frutos y el Rosario de Cristal del día trece dan un magnífico colofón a una fiesta mariana por antonomasia. Y esa Virgen, en la advocación de Guadalupe y de tantas otras, saltó el charco y es la Patrona de los pueblos de América y de allí donde llegó la civilización española y, también portuguesa. Los peninsulares transmitimos una cultura de profundas raíces cristianas e hicios de esos pueblos "hijos de Nuestra Señora".
 
La Hispanidad está unida a la cultura católica, que es más que judeo-cristiana, más que greco-romana. Es una civilización en la que todos los avances técnicos, filosóficos y sociales pasan por la ternura de la familia, y más aún, por la familia de la Virgen. Los pueblos que se sienten hijos de María gozan de una alegría inconmensurable en los momentos buenos, y de un consuelo eficacísimo en los malos momentos.
 
La Hispanidad es cultura, pero una cultura centrada en la condición del ser humano creado y redimido. Y tiene muchísmo que aportar a una civilización que se tambalea, que propone un mundo sin Dios y sin sentido. La familia, donde se vive la entrega generosa, es la luz para entender cómo construir una sociedad "humana", solidaria y feliz. Y, si además, se le añade la transcendencia de una filiación divina, y una Madre como la Virgen del Pilar, pues es la guinda del progreso... eso sí, trabajando con seriedad y responsabilidad. No esperemos que quien nos hizo humanos, nos resuelva los problemas si no aplicamos nuestras manos al trabajo.
 
frid