miércoles, 26 de marzo de 2008

El Papa con los Universitarios del Congreso UNIV: "Sed levadura de esperanza".

 26.3.2008.

 


Por: Redacción

Recuerda el inicio del Pontificado de Juan Pablo II y su "no tengáis miedo"... abrid las puertas a Cristo. Un mensaje permanente para los jóvenes. Unos tres mil quinientos jóvenes de todo el mundo asistieron al 41 Encuentro Internacional UNIV 2008 y, entre otros actos, tuvieron una audiencia de Benedicto XVI para ellos el miércoles santo en la Basílica de San Pedro.

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Benedicto XVI anima a los jóvenes a no tener miedo

 
Enlace con un video del UNIV 2008

Ciudad del Vaticano.- El papa Benedicto XVI animó hoy a los jóvenes a no tener miedo y a ser "inconformistas en la universidad, en el colegio y en todas partes, siempre que sea necesario".

Así se lo dijo a unos tres mil quinientos jóvenes, estudiantes universitarios de centros del Opus Dei de varios países, que asisten en Roma al 41 Encuentro Internacional UNIV 2008, a los que recibió en la basílica de San Pedro.

Tras darle la bienvenida en inglés, el Pontífice les dijo en español que "con un serio compromiso personal, inspirado en los valores evangélicos, es posible responder adecuadamente a los grandes interrogantes del tiempo presente".

El Obispo de Roma les exhortó a ser amigos y testimonios de Cristo y subrayó que ello conlleva "el esfuerzo de ir contracorriente".

"No tengáis, por tanto, miedo, cuando sea necesario, de ser inconformistas en la universidad, en el colegio y en todas partes", agregó el Papa, que les animó a ser "fermento de esperanza" en un mundo "que anhela encontrar a Jesús, tal vez sin ni siquiera darse cuenta".

Los encuentros UNIV nacieron en 1968 por deseo de San Josemaría Escrivá, el fundador del Opus Dei. Desde entonces, todos los años, los participantes han sido recibidos por los papas del momento.

Los participantes son estudiantes universitarios provenientes de 30 centros italianos y 200 de todo el mundo.

En estos años cerca de noventa mil estudiantes participaron en los encuentros.


PALABRAS DEL PAPA A LOS JÓVENES PARTICIPANTES EN EL ENCUENTRO UNIV 2008

Basílica de San Pedro

19 de marzo de 2008

Queridos amigos:

Os doy mi cordial bienvenida a todos vosotros que habéis venido a Roma de diferentes países y universidades para celebrar la Semana Santa juntos y para participar en el congreso internacional UNIV. De este modo, podréis beneficiarios de momentos de oración común, de enriquecimiento cultural y de intercambio fecundo de las experiencias hechas por vuestra asociación con centros y actividades de formación cristiana patrocinados por el Opus Dei en vuestras respectivas ciudades y naciones.

Vosotros sabéis que con un serio compromiso personal, inspirado en los valores evangélicos, es posible responder adecuadamente a los grandes interrogantes del tiempo presente. El cristiano sabe que hay un nexo inseparable entre verdad, ética y responsabilidad.

Toda expresión cultural auténtica contribuye a formar la conciencia y estimula a la persona a superarse a si misma a fin de que pueda mejorar la sociedad. Uno se siente así responsable ante la verdad, al servicio de la cual ha de ponerse la propia libertad personal. Se trata ciertamente de una misión comprometida y para realizarla el cristiano está llamado a seguir a

Jesús, cultivando una intensa amistad con Él a través de la oración y de la contemplación. Ser amigos de Cristo y dar testimonio de Él allí donde nos encontremos exige, además, el esfuerzo de ir contracorriente, recordando las palabras del Señor: estáis en el mundo pero no sois del mundo (cf. Jn 15,19). No tengáis, por tanto, miedo, cuando sea necesario, de ser inconformistas en la universidad, en el colegio y en todas partes.

Queridos jóvenes de UNIV, sed levadura de esperanza en este mundo que anhela encontrar a Jesús, en ocasiones sin darse cuenta. Para mejorarlo, esforzaos ante todo por cambiar vosotros mismos a través de una vida sacramental intensa, especialmente acercándoos al sacramento de la Penitencia, y participando asiduamente en la celebración de la Eucaristía. Encomiendo a cada uno de vosotros y a vuestras familias a Maria, que nunca dejó de contemplar el Rostro de su Hijo Jesús.

 Invoco sobre cada uno de vosotros la protección de san Josemaría y de todos los santos de vuestras tierras, mientras de corazón os deseo una feliz Pascua.